Reseñas y análisis de cómics
Portada de Superman #43: Clark Kent se abre la camisa bajo la luna llena, con Marilyn Moonlight y Lois Lane a los lados
Portada A de Xermánico. © DC

DC· Reseña·

En Superman #43, hasta el sol se pone en contra

Después de salvar el multiverso, Clark vuelve a ser periodista en Metrópolis. Williamson y Xermánico abren "Night Shift" con un Superman de barrio, un cementerio que aparece de la noche a la mañana y un final que le da la vuelta a todo.

Iñigo Vidal8/103 min de lectura
Aviso: contiene spoilers de Superman #43.

Hay una forma muy sencilla de saber que un héroe ha vuelto a casa: le mandan a cubrir una rueda de prensa. Superman acaba de ganar un torneo cósmico, de arreglar los destrozos de Darkseid en el tiempo y el espacio y de pelearse con Zod. Y lo primero que le pide Lois, que ahora es la directora del Daily Planet, es que investigue unas desapariciones. Como Clark Kent. Con libreta.

Superman #43 abre "Night Shift", y lo hace con la calma de quien sabe que el susto viene después. Joshua Williamson recupera lo que hacía grande al Superman de siempre: el periódico, los amigos, la ciudad. Clark y Jimmy se saltan la rueda de prensa para ir al bar de Bibbo, que habla de "zombis del espacio" con la seguridad de quien ya ha visto de todo. Y uno sonríe, porque hay pocas cosas más de Superman que un periodista que prefiere preguntar en un bar a escuchar en una sala.

La otra mitad del número es de Cat Grant, que ha cambiado la columna de cotilleos por el turno de noche. Va de reportera detrás de Marilyn Moonlight, una mujer que brilla en la oscuridad y que habla como quien ya ha enterrado a unos cuantos. Juntas encuentran un cementerio que no existía el día anterior, lleno de estatuas que tienen pulso. Es la mejor escena del número, y la pareja funciona: Cat no se calla ni debajo del agua y Marilyn le pide silencio como quien pide la cuenta.

Cat Grant sigue de noche a Marilyn Moonlight por un callejón de Metrópolis, en una página montada sobre el Daily Planet
Cat Grant, en el turno de noche. Dibujo de Xermánico, color de Alejandro Sánchez. © DC

Luego llega la amenaza, y llega con nombre conocido. Unas criaturas hechas de sombras y dientes se llevan a la gente de la calle, un encapuchado le lanza a Superman un rayo morado con un guantelete de Linterna Negra y, en un sótano, una secta anuncia que Nekron volverá pronto. Quien haya leído La noche más oscura ya sabe que eso no es una buena noticia. Quien no, lo intuye.

Doble página: Cat Grant y Marilyn Moonlight entran en un cementerio envuelto en niebla azul, lleno de estatuas que todavía tienen pulso
El cementerio que apareció de la noche a la mañana. Dibujo de Xermánico, color de Alejandro Sánchez. © DC

Y el final. A la mañana siguiente, Clark sale a la azotea del Daily Planet, le da el sol en la cara y la piel se le quema. El sol que le da los poderes. El mismo que, como recuerda al principio del número, su padre le enseñó a mirar cada mañana desde el porche como un privilegio. Williamson le ha quitado a Superman lo único que nunca le había fallado, y lo ha hecho en la última página, que es donde duelen estas cosas.

Doble página: Superman vuela sonriente sobre Metrópolis al amanecer mientras recuerda lo que le decía su padre
«Es un privilegio ver salir el sol cada día.» Dibujo de Xermánico, color de Alejandro Sánchez. © DC

Xermánico, que se estrena como dibujante fijo de la serie, se mueve con soltura entre los dos mundos del número. Hay una doble página de Superman volando al amanecer sobre Metrópolis que es un cartel de los de antes, y otra doble página del cementerio, azul y en niebla, que parece de otra serie. El color de Alejandro Sánchez hace que Marilyn brille como una farola en un callejón, y la rotulación de Ariana Maher pone los pensamientos de Clark con letra de máquina de escribir, que es justo como debe pensar un periodista.

Si hay que ponerle una pega, es que el número va despacio. Después de un torneo cósmico y de una guerra con Zod, "Night Shift" arranca con menos escala y más preparación, y durante unas cuantas páginas uno espera que pase algo. Cuando pasa, eso sí, merece la pena.

Superman #43 es un buen primer capítulo: devuelve a Clark a su sitio, presenta un misterio con pinta de crecer y termina con una imagen que no se olvida. Superman siempre fue el hombre del amanecer. A partir de ahora, va a tener miedo de que se haga de día.

¿Merece la pena?

Clark vuelve a ser periodista, Cat Grant y Marilyn Moonlight forman una pareja estupenda y el final le quita a Superman lo único que nunca le fallaba. Arranca despacio, pero arranca bien.

8/10 · Notable

A favor

  • Un Superman de barrio: el Daily Planet, Jimmy, Bibbo y la libreta.
  • Cat Grant y Marilyn Moonlight, una pareja que funciona.
  • Un final que da la vuelta a todo y deja con ganas del siguiente número.

En contra

  • Va despacio: mucha preparación y poca escala tras DC K.O.
  • La amenaza de Nekron pide haber leído algo de Linternas para entenderla del todo.