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Los cómics de Clayface que hay que leer después de ver la película
Clayface triunfa en los cines y mucha gente se ha quedado con ganas de más barro. Repasamos los cómics imprescindibles del villano más trágico de Batman, de su debut en 1940 a la miniserie que DC está publicando ahora, y dónde leerlos en español.
Clayface es el único villano de Batman que no quiere ser nadie en concreto, porque puede ser cualquiera. Y precisamente por eso es el más triste de todos. El Joker sabe perfectamente quién es. El Pingüino también, y además se lo recuerda a todo el mundo. Clayface, en cambio, lleva más de ochenta años buscándose la cara.
La película, que dirige James Watkins y lleva una semana en los cines, ha entendido eso, y le está saliendo bien. Así que es buen momento para recordar que detrás del barro hay muchas historias, y que unas cuantas son de lo mejor que ha dado Gotham.
Una advertencia antes de empezar: no hay un Clayface, hay varios. A lo largo de los años han llevado el nombre un actor fracasado, un buscador de tesoros, un científico desesperado y hasta una familia entera. Cada uno tiene su tragedia. Esta guía va por orden, del primero al último.
Detective Comics #40 (1940): el actor de la máscara
Bill Finger y Bob Kane presentan a Basil Karlo, un actor de películas de terror que no soporta que hagan una nueva versión de su mayor éxito sin contar con él. Así que se pone la máscara de su personaje, Clayface, y empieza a matar al reparto. No tiene poderes. Tiene rencor, que en Hollywood es casi lo mismo.

Es un cómic de 1940 y se nota, pero ahí está ya todo lo que importa: un hombre que solo sabe ser otros y que no soporta que otro ocupe su lugar. Ochenta años después, la miniserie que DC está publicando ahora parte exactamente de esa idea.
Detective Comics #298 (1961): el barro que cambia de forma
Aquí nace el Clayface que todos tenemos en la cabeza. Bill Finger y Sheldon Moldoff presentan a Matt Hagen, un buscador de tesoros que se baña en un charco de protoplasma radiactivo y descubre que puede convertirse en cualquier cosa. Es puro cómic de los sesenta, con transformaciones imposibles y mucha imaginación, y es el Clayface en el que se basa la película. Si quieres saber de dónde viene el monstruo que acabas de ver, empieza aquí.

Detective Comics #478-479 (1978): el hombre que derrite lo que toca
Len Wein y Marshall Rogers crean a Preston Payne, el tercer Clayface, y con él el personaje se convierte en tragedia. Payne es un científico enfermo que intenta curarse con la sangre de Hagen y acaba con un cuerpo que se deshace y una piel que derrite a cualquiera que toque. Solo puede estar cerca de alguien que no esté vivo. Es body horror antes de que existiera la palabra, y el Batman de Rogers sigue siendo de los más elegantes que se han dibujado.

Batman Annual #11 (1987): una historia de amor con un maniquí
Si solo vas a leer un cómic de esta lista, que sea este. Alan Moore escribe "Mortal Clay", con dibujo de George Freeman, y vuelve a Preston Payne, que se ha enamorado de un maniquí de unos grandes almacenes. Dicho así parece una broma, y Moore la cuenta con una ternura que deja helado. Es una historia sobre la soledad de quien no puede tocar a nadie, y una de las más tristes que se han escrito en Gotham. Son pocas páginas y dejan un buen rato sin ganas de hablar.

Mudpack (Detective Comics #604-607, 1989): la familia de barro
Alan Grant y Norm Breyfogle juntan a los Clayface que quedan en una sola historia. Basil Karlo, el original, el que no tenía poderes, decide quedarse con los de sus sucesores. El resultado es el "Clayface definitivo" y una saga que convierte a los Clayface en una especie de familia maldita. Breyfogle dibuja el barro como nadie: blando, pegajoso, siempre a punto de deshacerse.

Detective Comics de James Tynion IV (2016-2018): el villano que quería ser bueno
El mejor Clayface moderno no es un villano. En su etapa de Detective Comics, James Tynion IV mete a Basil Karlo en el equipo de Batman, con Batwoman, Red Robin, Spoiler y Orphan, y lo convierte en un hombre que intenta curarse y ser buena persona mientras su cuerpo le pide lo contrario. Es una historia de redención con un final que duele. Y es la mejor prueba de que Clayface funciona como protagonista, que es justo lo que ha demostrado la película.

Clayface: Celebrity Dirt (2026): la que se está publicando ahora
Para terminar, algo reciente. Desde julio, DC está publicando Clayface: Celebrity Dirt, una miniserie de seis números de Jude Ellison S. Doyle y Fran Galán. Basil Karlo se escapa de Arkham para resucitar su carrera de actor y descubre que un doble le ha robado el nombre, la cara y la fama, y que es más famoso de lo que él fue nunca. Mientras tanto, una plaga está deformando a la gente de Gotham. Es terror, novela negra y sátira de Hollywood a partes iguales, y el quinto número sale el 11 de noviembre. Para quien salga del cine con ganas de más, es la continuación natural.

Y si solo quieres comprar un libro
Panini acaba de publicar Archivos de la Batcueva: Clayface, un tomo de 232 páginas que salió el 22 de octubre, justo a tiempo para la película. Recoge el debut de 1940, el de Matt Hagen, el de Preston Payne, el "Mortal Clay" de Alan Moore, un número de la etapa de Tynion y varias historias más. Por 29 euros tienes casi toda esta guía en un solo libro, y en español.

Al final, lo que une a todos los Clayface es lo mismo: son hombres que pueden tener cualquier cara y no consiguen ser felices con ninguna. Por eso son tan buenos villanos. Y por eso, cuando alguien les escribe bien, son mucho más que villanos.
Diego Summers
Iñigo Vidal