
Independiente· Noticia·
Frank Miller prepara un nuevo cómic con Peach Momoko
En Lucca, Frank Miller ha confirmado que vuelve a trabajar con Peach Momoko después de su historia para el Spider-Man #1000. Y ha explicado por fin de qué va Invasive Species, su serie para Dark Horse, que nació de la paranoia de la pandemia.
Hay parejas que nadie ve venir y luego parecen lo más lógico del mundo. Frank Miller, el de Sin City, Ronin y el Batman más gruñón de la historia, y Peach Momoko, la japonesa que convierte a los superhéroes en cuentos de fantasmas pintados con acuarela. Se juntaron para el Amazing Spider-Man #1000 y, según ha contado Miller este fin de semana en Lucca, van a repetir.

El festival italiano, que este año celebra su 60.ª edición con más de 400 invitados, ha juntado a los dos en una charla de Marvel sobre el cómic americano y el manga. Y de ahí han salido las dos noticias.
Otra vez con Peach Momoko
Miller y Momoko debutaron juntos con "Tears of the Spider-Queen", la historia que hicieron para el número 1000 de Amazing Spider-Man, con guion de Miller y dibujo de Momoko. En ella, Spider-Man se las ve con la Mano, los ninjas que Miller inventó en su Daredevil de los ochenta, y lo que sale es Nueva York nevada, ninjas rojos cayendo del cielo como hojas y un Spider-Man de trazo suelto que parece salido de un cuaderno de viaje. Panini ha aprovechado Lucca para sacar la historia en Italia en un tomo propio, Le lacrime della Spider-Queen.


Por lo visto, a Miller le gustó la experiencia. En Lucca dijo de Momoko que es "un talento maravilloso", "una joven prodigio", y que van a hacer "otro libro pronto". También confesó que parte de lo que dibuja ella le parece "mucho más aterrador que cualquier cosa que yo hubiera imaginado", y viniendo del autor de Sin City, eso es un piropo de los gordos. Habló también de lo que le fascina de las historias de fantasmas japonesas, que según él tienen "un sentido muy femenino" de lo sobrenatural. Momoko, por su parte, ya había dicho antes del festival que trabajar con Miller era un sueño.

Del nuevo libro no sabemos nada más: ni título, ni editorial, ni fecha. Pero la mezcla tiene todo el sentido. Miller lleva toda la vida bebiendo del manga, desde Ronin hasta su Elektra, y Momoko es probablemente la autora japonesa que mejor se ha movido por el cómic americano en los últimos años, con sus yokai y esa manera suya de convertir cualquier cosa en un cuento de miedo. Si "Tears of the Spider-Queen" era el ensayo, esto puede ser la función.
Y mientras tanto, alienígenas por las orejas
La otra noticia de Miller en Lucca es Invasive Species, una serie de cinco números que publicará Dark Horse en 2027, dibujada por Ryan Benjamin y con color de Alex Sinclair. Se anunció en la Comic-Con de San Diego de este verano casi sin dar detalles, y ahora Miller ha explicado de qué va: una invasión alienígena en un pueblo pequeño, solo que los invasores no llegan en platillos volantes, sino como un virus. Son bichos diminutos que se te meten por las orejas y te infectan.

Miller le contó a Bleeding Cool que la idea le vino durante la pandemia, cuando la gente tenía "tanto miedo" y "todo el mundo llevaba mascarilla". La compara con las películas de invasiones de los años cincuenta, como La invasión de los ladrones de cuerpos o Invasores de Marte, que en el fondo hablaban del miedo a los rusos. Para él, la pandemia era "la metáfora perfecta de nuestros tiempos": todos encerrados en casa y sin hablarnos. El proyecto, por cierto, iba a publicarlo antes Abrams, con otro equipo y con una chica llamada Becky que tenía que sacarse a los invasores del cerebro.
Que Miller convierta los miedos de una época en cómic no es nuevo. Lo hizo con la Guerra Fría en El regreso del Caballero Oscuro, y le salió una obra maestra. Lo hizo con el 11-S en Holy Terror, y le salió uno de los cómics más criticados de su carrera, acusado con bastante razón de islamófobo. Así que la pregunta no es si Miller tiene algo que decir sobre la pandemia, sino hacia qué lado va a caer: un buen cómic de terror sobre la desconfianza, o un panfleto sobre las mascarillas. Con Miller, las dos cosas son posibles.
Miller, a los 69

Miller tiene 69 años y sigue anunciando cómics como quien pide otra ronda, y eso, se piense lo que se piense de él, tiene mérito. Quien quiera ponerse al día de su carrera antes de que llegue todo esto tiene el documental Frank Miller: American Genius. Y el resto, a esperar: a 2027 para saber si sus alienígenas nos dan miedo o nos dan la chapa, y a que Momoko y él nos digan qué están tramando.
Miranda del Río
Lagarto Estrada